Realmente no estoy tan solo

by Marian on November 24, 2010


Cuántas veces el dolor por una separación nos hacen sentir completamente solos o perdidos. Miramos a nuestro alrededor y sólo vemos espacios vacíos. Nos encontramos releyendo cartas de amor, escuchando la música que más nos recuerda a la persona que ya no es parte de nuestra vida.

Sentimos que se nos acaban las esperanzas, que el hueco en el pecho es tan grande que nos impide respirar. Con los ojos húmedos de tanto llorar y sin más lágrimas. Nos encerramos en ese estado de ánimo, nos comenzamos a sentir cada vez más lúgubres, y nos centramos en el dolor.

Quizás afrontar la tristeza de amor es una de las cosas más difíciles de lograr cuando estamos atravesando por la ruptura, en estos momentos es cuando más fuerzas necesitamos para poder salir adelante, para encontrar nuestro orgullo dentro nuestro, darnos cuenta de que nuestra vida no se acaba porque un amor se ha ido. Muchas veces perdemos la perspectiva de la realidad, no somos capaces de darnos cuenta de que es más doloroso y nocivo estar en una relación que se basa en pretender que estamos bien, o donde nuestra pareja deba fingir. Porque tarde o temprano todo pasa, porque muchas veces el estar solo nos brinda la posibilidad de abrirnos a nuevas experiencias, a nuevas personas, a nuevas aventuras.

Valorarnos, darnos la oportunidad de aprender a ser felices sin depender de nadie. Admirarnos, porque todos tenemos algo de lo que debemos sentirnos orgullosos, encontrar ese algo. Pensar en nada, aprender a disfrutar de la brisa en nuestro rostro, o de una tarde de masas y té con amigos. Simplificar nuestras metas, ponernos a nosotros como prioridad, y encontrar la manera de conseguir lo que buscamos. Formar nuestra rutina de nuevo, encontrando la manera de disfrutar desde el momento en que nos despertamos, sé que suena iluso, pero se puede.

Todo lo que ocurre en la vida ayuda a formar la persona que somos, siempre debemos atravesar momentos tristes que nos ayudarán a ser más fuertes y a aprender a esperar, a valorar lo que tenemos durante el tiempo que lo tengamos. Nada dura para siempre, pero eso no significa que no valga la pena apostar a ser felices. Y hoy es el día para empezar a ser felices.

Anterior:

Siguiente:

Deja un comentario