La historia más bonita de amor es aquella que no tiene fin. La pareja ideal es aquella que no tiene límites ni en la vida ni en la muerte. El amor ha sido la causa de los mejores momentos de nuestras vidas, lo malo, es que puede traernos también las mayores desgracias. La pareja ideal tal como se entiende no creo que exista: todas las relaciones tienen baches, problemas y soluciones y, lo bonito, es que sepamos superarlos juntos y fortalecernos ante ellas. Mientras exista amor, toda pareja es ideal, y, por amor entiendo respeto, admiración, atracción, contemplación y dependencia. Cuando amamos queremos asemejaros a lo amado hacernos partícipes de su esencia y en cuanto que alguien nos ama y porque nos ama vivimos. La vida no es algo que podamos concretizar en cada ser que existe, y menos aún, la del ser humano; el hombre tiene un vínculo, una relación con las demás personas, no estamos sólo cada uno de nosotros, sino también la relación -en este caso amorosa- que mostramos hacia ciertas personas. ¿Cuántas personas siguen vivas en nuestro recuerdos? Si vivimos en el amor no podemos morir cuando nuestra existencia cesa, porque hay alguien que nos sigue manteniendo vivo, que nos piensa, nos recuerda y nos quiere. No es nada fácil matar el amor, sólo el tiempo puede acercarse a hacer algo parecido. A esta reflexión llegué el idea que me contaron la historia de Alicia y Tony. Llevaban tres años juntos y su amor iba más allá de lo común; ambos eran personas cultas, trabajadoras, cariñosas, justas y otras muchas virtudes. No sólo saltaba a la vista el amor que se tenían el uno por el otro sino que radiaba también el cariño hacia la vida. Contagiaban ese deseo de contribuir al bien común en este drama de la humanidad: eran personas ejemplares. Tony sufrió una muerte súbdita que supuso una gran tragedia, sobre todo, para Ali. Su mirada no ha vuelto a ser la misma desde entonces pero su actitud volvió a ser en este caso ejemplar: mientras ella siguiera con su vida, con sus mismos principios, esos que compartió durante tres ahora efímeros años junto a Tony, él no moriría, porque seguiría estando presente en ella y en su vida efectiva.
