Amor y odio. Un dilema que suele darse cuando hay problemas de pareja. Tras un tiempo de relación, de repente empiezan a surgir disputas que incluso hacen que tengamos que replantearnos la situación actual ¿Seguir juntos o dejarlo?
Cuando antes éramos totalmente felices y nos olvidábamos de los problemas y del mundo con tan sólo estar juntos, ahora es cuando llega la pregunta de ¿qué es lo que verdaderamente sentimos hacia la otra persona? Y aquí es donde entran en debate las dos palabras antes mencionadas: amor y odio. Lo primero es lo que parecíamos sentir al principio, y los ataques de rabia que nos agarramos tras las discusiones se reflejan casi en lo segundo.
En nuestra sección de hoy queremos aconsejarte sobre cómo combatir esta sensación amor y odio de la que venimos hablando. Cuando le das el ultimátum a tu pareja, ¿qué es lo que ambos os deberíais replantear?, ¿deberíais luchar por seguir juntos o rendiros después de tanto tiempo juntos? A continuación, nosotros te ofrecemos una serie de respuestas para evitar llegar a esta situación, a las discusiones y disputas que terminan rompiendo parejas.
En primer lugar, si la discusión es entre los dos, queda terminantemente prohibido “meter a más personas en el ajo”. Los problemas de pareja son lo que el mismo concepto nos plantea “de pareja”. Por lo tanto, es recomendable no discutir delante de los demás y no hacerlos partícipes de ello.
En segundo lugar, sugerimos terminar con las amenazas. Ni siquiera os molestéis en formularlas, porque luego, aunque os arrepintáis, será bastante difícil enmendar el error. Las amenazas dejan huella en la otra persona, la cual desconfiará de vuestras palabras o se sentirá herida a partir de entonces. Igualmente, tampoco es recomendable tener una actitud demasiado extrema o radical. Perder el control es algo que hará sentir insegura a tu pareja. Algo que también será difícil de recuperar por mucho que nos arrepintamos.
En tercer y último lugar, a la hora de discutir cualquier problema, ha de hacerse una sola vez. Será suficiente. No hace falta volver a recordar el mismo tema o enlazarlo con otro.
Nunca terminaréis la conversación y todo ello no terminará más que en otra y otra disputa. Igualmente, queda totalmente prohibido guardarse cosas y soltarlas sin escrúpulos cuando uno menos se lo espera. Si algo te molesta o te hace daño, dilo en el momento, compártelo con tu pareja. Quizás la otra persona lo entienda y pueda solucionarse todo cuanto antes. Si nunca se lo dices, nunca se dará cuenta de que te ha hecho daño. Y así se irá acumulando una bola que se irá haciendo más grande y más grande hasta que explote. Y entonces será peor.
Esperamos que tu dilema amor-odio quede ahora solucionado. Aplica estas reglas a tu vida de pareja y verás como no tendrás que plantearte ningún ultimatum.
Fotos: medicablogs.diariomedico.com
